Aunque a nosotros seamos más de café, los ingleses nos enseñaron que el té se toma a las 5. Una hora para compartir, para relajarse y disfrutar aunque sea, curiosamente, mirando al reloj.

Y si de mirar relojes se trata, nada como los dos nuevos relojes de pared que os presentamos.
Siguiendo una estética steampunk, este orgulloso reloj sin nada que ocultar nos muestra su mecanismo de hierro envejecido. Un espíritu que nos retrae a otras épocas en los que la física nada sabía de ceros y unos.

Más refinado, pero con el mismo espíritu y estética, este reloj con base de espejo envejecido muestra sus complejos engranajes vestidos de dorados. Un espectáculo con el que contemplar el paso del tiempo sin más.

Y no hay mejor forma de acompañar ese espectáculo que con una taza de té o de café. Aún mejor si se comparte. Entre nuestras nuevas piezas, una sencilla pareja de tazas de café con algunas sugerencias de como tomarlo: capuccino, café late,…